el reconocimiento facial y su fascinante uso actual.

Ya sea que lo usen para el reconocimiento de criminales, control de accesos, desbloqueos de smartphones, búsqueda de personas desaparecidas o altas digitales de clientes el reconocimiento facial ha llegado para quedarse y apoderarse de la tecnología del futuro porque no solo permite leer y almacenar la biométrica de los rostros, lo que aumenta la seguridad de los sistemas, sino que permite reducir el número de falsificaciones y estafas por robo de identidad. 

Aunque la aplicación de la biométrica facial no sea algo de reciente creación,  esta claro que la tecnología actual es quien le ha dado el impulso necesario para volverse una herramienta útil y esencial, especialmente ahora que las empresas y compañías se están volviendo cada vez más online y precisan un medio para verificar la identidad de sus clientes al darse de alta. Es por ello que buscan los algoritmos y mapas faciales para verificar la identidad de cada usuario. 

La biométrica facial permite almacenar un mapa fenotípico del rostro de cada usuario, reduciendo así el riesgo de exposición de credenciales, además, facilita el acceso a áreas tanto físicas como virtuales. Cada vez son más las compañías que usan la biométrica facial en sus sistemas y la tecnología va respaldando este avance imparable.